29 jun. 2008

QUE RIESGOS HAY EN COLOMBIA?

TERRORISMO

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 no pudieron ocurrir en un peor momento; la industria reaseguradora venía trabajando fuertemente en la solución de los problemas derivados de la caída de las bolsas y el mercado blando. Las mejorías se estaban empezando a ver a principios de 2001, pero con la tragedia del WTC el panorama cambió. Este sector se enfrenta a la enorme carga de pagar las pérdidas derivadas de este atentado en un momento en que su posición financiera no se ha recuperado. Por esta razón, en primer lugar, se han venido examinado detenidamente las inclusiones automáticas de los riesgos de terrorismo contempladas en la mayoría de las pólizas de seguros originales.

La tragedia del World Trade Center ha afectado la base principal de la industria reaseguradora. A medida que se van liquidando los siniestros de este atentado, el sector se enfrenta a la reducción de su capital y a nuevas restricciones de flujos de caja. Debido a esta situación las compañías de reaseguro les han exigido a las aseguradoras incrementar sus niveles de retención de riesgo y ha reducido los plazos otorgados a éstas para el pago de las primas de seguro.
En un mercado en que los márgenes de solvencia se calculan principalmente sobre el volumen de la prima que aceptan, en el momento en que las tasas suban, algunos reaseguradores, a falta de capital, se verán limitados respecto de su volumen de negocios.
Por otro lado, el siniestro del World Trade Center demostró la correlación entre diferentes tipos de pólizas que anteriormente no contemplaban ni las expectativas, ni los modelos de los reaseguradores; con el objeto de controlar esto se han añadido nuevas limitaciones donde se toman medidas tales como la inclusión de formularios de riesgos específicos y en algunos casos se ha llegado a limitar geográficamente la cobertura.

Ante las pérdidas sufridas en el atentado del World Trade Center (cerca de 50 edificios destruidos o dañados), las empresas aseguradoras y reaseguradoras se han visto obligadas a revisar sus políticas de suscripción de riesgos relacionadas con ataques terroristas. El seguro para el riesgo de terrorismo en la mayoría de los países se otorgaba dentro de la cobertura básica de incendio y líneas aliadas pero sin recargo en la prima. Como consecuencia de los hechos del 11 de septiembre se generó un aumento general en los costos de este seguro, se redujo el alcance de la coberturas, se impusieron sublímites para la cobertura de terrorismo dentro de las pólizas de seguro de propiedades o “property insurance” y se incrementaron los deducibles para el amparo de este riesgo.

La principal reacción del mercado asegurador estadounidense fue eliminar la cobertura contra ataques terroristas en la mayoría de sus pólizas. Según Robert Howe, director ejecutivo del corredor de seguros Marsh Inc “La tendencia esta a favor de añadir, cláusulas que excluyan el terrorismo”. Por otro lado, Suzanne Douglas, director ejecutivo para la propiedad en la firma de corretaje de seguros Willis Group Holdings Ltd, aseguró que tan sólo un 10 % de las aseguradoras norteamericanas siguen incluyendo cobertura contra el terrorismo.

Colombia no fue indiferente al cambio sufrido por los seguros en el mundo y el panorama no es muy alentador pues en la reunión celebrada el 27 de agosto de 2002 entre Fasecolda y la Cámara de Comercio Colombo Británica, el gremio de los seguros sostuvo que la situación colombiana no es buena, “ ... presentaron a Colombia como un país poco interesante para los re aseguradores, ya que éste aparece con menos del 1% del mercado mundial, además de estar calificado como un país con un riesgo que ha pasado de emergente a desarrollado

Dentro de la nueva estrategia para cubrir el riesgo de terrorismo, las compañías dispuestas a asumir este riesgo analizarán la situación política de cada país y su historial de actos terroristas. De acuerdo con esto tomarán la decisión de asumir o no el riesgo y la forma en que lo harán cosa que no beneficia para nada a Colombia, ya que una de las principales armas usadas por los agentes del conflicto armado es el terrorismo. Por esto la pequeña fracción del mercado internacional que está dispuesto a suscribir el riesgo de terrorismo, afirma que a pesar de que la capacidad máxima por riesgo sería de U.S.$500 millones, en el caso colombiano sólo está dispuesta a cubrir U.S.$ 100 millones por riesgo Los atentados del 11 de septiembre de 2001 afectaron a la totalidad de la industria de los seguros. Gary Petrosino, vicepresidente para América Latina de la multinacional estadounidense de seguros Chubb aseguró que la industria de seguros se vio gravemente afectada por dichos atentados. Hay ramos en los cuales las consecuencias son mucho más graves que en otros y por esto los atentados del 11 de septiembre generarán un cambio en la industria en general. “En ramos de seguro normalmente no afectados en forma directa por los daños físicos causados por actos terroristas, tales como riesgos profesionales - accidentes de trabajo o enfermedad profesional - se ha observado un sensible incremento de las reclamaciones por causa de afecciones pos traumáticas y relacionadas con estrés, originado en eventos terroristas.